«En Italia, en 30 años de dominación de los Borgia no hubo más que terror, guerras y matanzas, pero surgieron Miguel Ángel, Leonardo da Vinci y el Renacimiento. En Suiza, por el contrario, tuvieron 500 años de amor, democracia y paz. ¿Y cuál fue el resultado? El reloj de cuco».
No voy a ser yo quien se ponga a desbrozar estas palabras de la película El tercer hombre de 1949, pero sí es cierto que me han hecho pensar lo siguiente:
Dos niños: el primero se cría en una familia totalmente estructurada, sin problemas económicos, y recibe amor y cariño. No sufre episodios de estrés extremo y recibe una educación y formación de calidad. Con esta trayectoria, el niño llega a la adultez.
El segundo niño nace en una familia desestructurada, con problemas económicos, y no recibe el amor ni el cariño que necesita. Sufre acoso en el colegio y en el instituto. El niño llega a la edad adulta con esa infancia y juventud a sus espaldas.
La pregunta que os lanzo es:
¿En cuál de estos niños es más probable que surja la llama de la creatividad?